Encéfalomielitis aguda diseminada

Signos y síntomas

Los síntomas de EMAD se asemejan a los de EM y pueden ser confundidas como episodios severos de EM. Hay diferencias fundamentales entre las dos enfermedades que los neurólogos pueden identificar.

Los síntomas iniciales de EMAD ocurren rápida e intensamente como un episodio único y corto, aunque algunos niños tienen episodios recurrentes sobre un periodo de meses. Los síntomas de EMAD incluyen fiebre, dolores de cabeza, náusea y vómitos. También pueden ocurrir convulsiones, o en casos severos coma, así como también cambios en el comportamiento, tales como irritabilidad. Otros síntomas que pueden ser causados por el daño en la mielina incluyen disturbios visuales, dificultades en la coordinación de los movimientos, y debilidad muscular en un miembro o de un lado del cuerpo.

Diagnóstico

Un diagnóstico rápido y correcto es importante para obtener una mejor atención médica y mejor calidad de vida del niño con EMAD. Se ha observado que los adultos con EMAD que han recibido un diagnóstico temprano y han iniciado rápido el tratamiento, presentan menos relapsos y tienen menos riesgo de desarrollar incapacidades físicas.

Durante la visita médica, el doctor realizará un examen físico detallado, preguntará por los síntomas del niño, cuándo comenzaron y cómo evolucionaron con el tiempo, es decir, si hubo una mejora o un empeoramiento. El doctor anotará la historia médica completa del niño, y de sus familiares cercanos y lejanos.

Luego, se realizarán una serie de estudios que ayudan al diagnóstico de EMAD, estos incluyen las imágenes de resonancia magnética (MRI). Si se sospecha que un niño tiene EMAD, se realiza una resonancia magnética del cerebro y/o médula espinal para observar si hay lesiones que indiquen la presencia de la enfermedad. La resonancia magnética no es un procedimiento invasor, en este estudio se usan fuertes magnetos y frecuencias de radio que construyen una imagen clara y detallada de los tejidos de interés, en este caso el cerebro y la médula vertebral. Las lesiones cerebrales recientes son las más comunes en EMAD, pero pueden también ocurrir en EM. Lesiones inactivas son comúnmente indicadoras de EM, donde las lesiones ocurren antes que los síntomas sean evidentes.

Para determinar anormalidades en el líquido cefalorraquídeo se realiza una punción lumbar. El líquido cefalorraquídeo baña y protege el cerebro y la médula espinal. Fluye entre el cráneo y la medula espinal en el espacio subaracnoideo, el área dentro de la membrana aracnoides. En EMAD el líquido cefalorraquídeo tiene niveles elevados anormales de glóbulos blancos y proteínas.

El diagnóstico de EMAD se basa en la evaluación de los síntomas del niño junto con los resultados del examen tísico y de los análisis.

Tratamientos

La atención medica de los niños y adolescentes con EMAD se realiza en el Centro Pediátrico de Esclerosis Múltiple. El equipo médico se especializa en EMAD y enfermedades relacionadas y trabaja con el paciente para desarrollar un plan único de tratamiento que incluye los seguimientos médicos a largo plazo de acuerdo con las necesidades de cada paciente. En caso que sea necesario se colabora con otros médicos de UCSF u otras clínicas para asegurar que el niño reciba la mejor atención médica posible. El Centro Pediátrico de EM de UCSF forma parte de una red internacional compuesta por seis centros de EM pediátrica, los cuales son patrocinados por la Sociedad Nacional de Esclerosis Múltiple, y tiene acceso a la información más reciente sobre investigaciones y tratamientos para estas enfermedades. El tratamiento depende de la severidad de la patología del niño y los síntomas que éste presente.

La mayoría de los niños con EMAD responden parcial o completamente a la terapia con corticoesteroides, la cual disminuye los síntomas inhibiendo la inflamación en el cerebro y la médula espinal. Cuando el tratamiento con corticoesteroides falla, se recomienda realizar plasmaferesis (reemplazo del plasma), terapia con inmunoglobulinas endovenosas o terapia inhibidora del sistema inmune.

El tratamiento del niño puede incluir medicaciones para tratar los síntomas, así como también apoyo para ayudar la recuperación física y mental, que puede llevar semanas o meses. Algunos niños tienen problemas de memoria, especialmente la memoria a corto plazo. Ellos también tienen disturbios mentales. Para la rehabilitación se recomiendan periodos alternados de descanso y ejercicios mentales y físicos. El equipo de expertos incluye: fisioterapeutas, terapeutas de lenguaje y neuropsicólogos que pueden trabajar directamente con el niño para ayudar a su recuperación.

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